Sábado, 24 de Abril de 2010 15:56
Una de esas cosas mágicas que tiene la tecnología es que me permite escribir esto desde la playa de Maro a 25 grados y con una brisa suave que me acaricia en la toalla. Todo ello conectado al wifi que genera mi móvil y que el iPad usa para abastecerse. Cosa de brujería.
