Jueves, 26 de Junio de 2008 11:24

Ayer aluciné un poco.
Tuve una conversación de lo más surrealista. Hablábamos sobre trabajo y cómo debe entregarse un arte final, cuando mi interlocutor afirmó con toda rotundidad que no entendía por qué había de entregarse en los documentos nativos del software utilizado, y no en un PDF, EPS o similar. Esgrimía que el cliente no debía ver los entresijos del archivo y que además podía hacer cambios indeseables y él como artista ver vulnerada su obra. Que nunca trabajaría con un cliente (yo, por ejemplo) que exigiera la entrega de los artes finales en Freehand, Illustrator o el software que fuera.
Estoy un poco arto de estos clichés del tipo diseñador = artista. A ver si nos enteramos.
El diseño gráfico es una rama o herramienta más de la Comunicación. Esta es una profesión técnica, sujeta a cánones de estética pero también a reglas de proporción o equilibrio. El arte es otra cosa y los artistas también y cuando en nuestra profesión nos ciega el ego mal lo llevamos. Entregar un arte final, con todas las capas, vectores, slices o lo que sea, es lo de menos. Lo que diferencia a un buen diseñador de otro es cómo comunica, y eso no viene en los "PSD" o "fh11" y no tenemos que tener miedo de perderlo o de que nos lo roben es personal e intrasferible.
Para bien o para mal.
Nevera Verano.
Año : 2008.
Diseño : Ricardo Gómez

