Jueves, 18 de Febrero de 2010 12:14
– ¿Y qué si no puedo ver más allá, tenemos que tenerlo todo siempre tan controlado?
– Tú sabrás Lucía, sabes como soy, lo he intentado todo. No me has dejado otra salida. Siempre has presionado hasta el límite.
– Sólo tengo 24, ¿qué demonios pretendes de mí? Me siento a prueba. No puedo seguir así. Es obvio que no podemos.
– No quiero la responsabilidad de terminarlo.
– No te queda otra "diosito".


